¿Lumbalgia?

Dile adiós con el Método Pilates

La lumbalgia es una de las patologías más frecuentes del aparato locomotor y con mayor influencia en el desarrollo de cualquier actividad para las personas que la padecen. Como otras patologías de la espalda y la columna vertebral –como las cervicalgias, dorsalgias, etc.– las causas de la lumbalgia son diversas y cualquiera –independientemente de su estado de forma física, edad, etc.–  puede padecerla en algún momento de su vida, de hecho, son una de las causas más frecuentes de absentismo laboral en nuestro país.

La lumbalgia define el dolor en la zona baja de la espalda causado por todo tipo de trastornos relacionados con las vértebras lumbares, así como músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales de esa zona. Por ello, un buen diagnóstico es vital para descartar otro tipo de lesiones antes de comenzar el tratamiento específico para esta patología.

Como se ha dicho anteriormente, las causas de la lumbalgia son diversas; malas posturas, sobre esfuerzo físico, estrés, etc. Y la mejor forma de prevenir esta patología es mediante:

  • Una correcta higiene postural: Cuidar la postura al trabajar, al mover o cargar peso y evitar inclinar la espalda de forma forzada.
  • Hacer ejercicio y actividad física de manera regular: Evitar el sedentarismo y practicar deportes no lesivos, como la natación, ayudan a prevenir la lumbalgia y otros dolores en la zona de la espalda, así como los estiramientos que movilizan abdominales, dorsolumbares, cérvico-dorsales, glúteos y cuádriceps. En caso de deportes de impacto, como el running, una técnica adecuada también puede evitar la lumbalgia.

Pero el ejercicio no sólo tiene un papel preventivo de la lumbalgia, también puede ser un tratamiento efectivoo incluso una forma muy válida de rehabilitación. Es ahí donde el Método Pilates entra en juego para poner remedio a la lumbalgia.

En general, todos los ejercicios del Método Pilates son válidos para tratar la lumbalgia ya que en todos ellos se trabajan los músculos lumbares y también el transverso del abdomen, cuya función es ejercer de ‘faja’ de las vértebras lumbares y así proteger y fortalecer los músculos colindantes. No obstante, hay ejercicios específicos para esta dolencia como; la respiración con las manos en las costillas, el puente de pelvis, el gato y otros muchos ejercicios específicos para la espalda y la zona baja.

El Pilates y su naturaleza no lesiva permiten su práctica a todo tipo de personas, independientemente de su nivel y forma física, incluso en casos de lesión o dolencias crónicas, siempre y cuando los ejercicios sean supervisados por personal cualificado para garantizar que se desarrollan de forma segura y efectiva.